La mayoría de los muebles son un material esforzándose por parecer otro: aglomerado vestido con la fotografía de un roble, plástico fingiendo ser metal. Un mueble Vislund son dos materiales honestos, cada uno haciendo lo único que sabe hacer bien, y poco más. Merece la pena explicar por qué.

La madera es la parte que ves
Las patas son de madera maciza, nogal o haya, y son la parte del mueble en la que tu ojo se detiene de verdad. Es la madera la que aporta calidez a un rincón de la sala por lo demás lleno de cristal negro y cables. Tiene veta, tiene profundidad, recoge la luz de la tarde de forma distinta a la de la mañana. El nogal es oscuro y sereno; el haya es pálida y uniforme. En cualquier caso es un material natural con algo de vida dentro, que es justo lo que una pantalla no tiene y justo lo que la sala necesita a su lado.
El acero es la parte que desaparece
La base es de acero negro lacado, y todo su trabajo consiste en no verse. El acero da al mueble su estructura y su postura baja y asentada sin necesitar volumen para lograrlo. Lacado en negro, retrocede bajo la pantalla y se lee más como sombra que como objeto, de modo que lo que registras es la madera y el televisor, no la cosa que lo sostiene todo. Somos claros en que es un acabado lacado y no metal en bruto, porque es lo que es, y la honestidad es el sentido de todo el ejercicio.
Por qué los dos juntos
El contraste es el diseño. Cálido sobre duro. Veta natural contra negro plano. Lo orgánico y lo fabricado, con tu pantalla en el espacio entre ambos. Ninguno de los dos materiales finge ser el otro, y ninguno intenta ser el protagonista. La madera aporta la calidez, el acero aporta la disciplina, y el resultado es un mueble con carácter de cerca que sabe quedarse callado desde el otro lado de la sala.
Y lo que no está
Ningún chapado imitando madera maciza. Ninguna balda de cristal que manchar y desempolvar. Ningún cajón lleno de cosas que nunca abrirás. Dos materiales, elegidos por lo que hacen de verdad, es un encargo más difícil de lo que parece, y mejor para convivir con él.

